Trialogando para dar soluciones

foto: La Bioguia
Hoy 17 de mayo se celebra el día internacional del reciclaje. Se trata de reforzar una idea: es imprescindible reducir, separar y reutilizar nuestros residuos. Entre 1990 y 2007, nuestro país duplicó el volumen de los residuos sólidos urbanos debido a un espectacular boom del consumo en el que lo único que importaba era satisfacer la necesidad instantánea y perentoria del consumidor.
Nada importaba más. En ese modelo, no sólo no pesaba el manifiesto problema ecológico y social que se traducía en más y más toneladas de basura, vertederos, incineradoras, toxinas, lixiviados, etc., sino tampoco el económico entendido de forma global: los costes económicos asociados al tratamiento de las basuras (servicios, energía, compensaciones, etc.), quedó en el lado de la Sociedad, no de las empresas, como si el problema fuera unidimensional.
Hoy esa visión va siendo superada. Los problemas que generan los residuos, especialmente los envases, no se pueden abordar desde un solo discurso. Las empresas, las Administraciones Públicas y, sobre todo, los consumidores, deben sentarse a trialogar para emprender una tarea de rediseño del envasado.










Desde que Adam Smith fundara las bases del capitalismo y que posteriormente apareciera el socialismo de Karl Marx como respuesta, el mundo se ha debatido en una tensión bipolarizada hasta la caída del muro de Berlín (1989). Una vez impuesto un sistema de neoliberalismo económico unidireccional en un mundo globalizado, la mayoría de decisiones geopolíticas y empresariales del mundo se han tomado desde la perspectiva puramente económica.

